
24/10/1910 – 24/04/2009
Etiquetas: gente
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Tema Arclite por digitalnature | powered by WordPress | Adaptado para sanvicentecr por Priscilla Benavides y Jose Gregorio Soro
#1 by Roy Francisco Salas Benavides on 12 febrero 2010 - 10:09 PM
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Este fue mi abuelo, todo un guayacán, que junto con Don Hugo, Tío Paco, Los Varela, Los Solís y posiblemente otros más que yo no conocí fundaron este maravillos pueblo al que aspiro llegar a vivir, y al igual que Don Evencio, concluir mis días, con la montaña, con la neblina, con la naturaleza.
Un Saludo a la memoria de Don Evencio, que aúnque ya no nos acompaña en lo físico, siempre estará vivo en nuestra mente y corazón.
No muere el que fallece su cuerpo, muere cuando lo olvidamos por completo, mi abuelo vivirá por siempre pues nunca lo olvidaremos hasta que nuestra mente ya no recuerde más, y más bien seamos recuerdo de otros.
#2 by Luis Eladio Salas Benavides on 12 febrero 2010 - 11:18 PM
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Gracias por publicar la fotografía de mi padre. Ojalá puedan incluir una sección para honrar la memoria de todas las personas que formaron el pueblo y dieron base a todo lo que se tiene hoy y a lo que se aspira para el futuro. Sentí mucho sentimiento viendo la imagen de mi padre en algo que nunca se imaginó que podría ser vía para difundir su legado (Con decir que se resistió a creer que el ser humano había visitado la luna).
Felicitaciones para quienes han tenido la genial indea de esta iniciativa y espero que sirva para informar y atraer personas que visiten el pueblo, que mejore el comercio, que los productores agropecuarios puedan vender en mejor forma sus productos y que los jóvenes puedan tener ahí mismo, en el pueblo, oportunidades para desarrollarse.
#3 by Carlos Alberto Salas Benavides on 17 febrero 2010 - 4:08 PM
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Los pueblos que no olvidan los pasos que los han llevado por buen camino suelen ver con esperanza el futuro.
Que bueno que recuerden a mi padre. También a los que no están y que han sido tierra fertil para las nuevas generaciones que hoy disfrutan de este pueblo que se ha ido convirtiendo en un orgullo para San Carlos.
Mi gratitud para los que han incluido la figura de papá en el entendido de la memoria histórica de un pueblo es el mejor tesoro para mirar al futuro.
#4 by San Vicente on 18 febrero 2010 - 4:10 PM
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gracias a ustedes por escribirnos. Por no haberlo conocido muy bien no hemos elaborado una nota. Por ello agradeceríamos si alguno de ustedes o de algún otro familiar cercano pudiese elaborar algo sobre don Evencio. Con gusto lo publicaremos acá.
Saludos
#5 by Carlos Alberto Salas Benavides on 18 febrero 2010 - 8:59 PM
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Con gusto. Enviaremos una semblanza de papá. Me parece importante que se publique las de otras personas admirables en el pueblo como Tía Dulcelina, Tío Paco, Don Paulino Umaña, ect.
#6 by Orlando Salas Benavides on 14 mayo 2011 - 7:23 PM
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Hoy he tenido acceso a estos comentarios sobre la memoria de Papá, y en verdad que a más de dos años en que se fue a ayudarle a Dios a hacer el Cielo más grande, el recuerdo del rostro de mi padre, lleno de serenidad y alegría me acompaña en cada uno de los momentos de mi vida. De poco hablar pues siempre fue una persona que pensaba mucho lo que iba a decir, pero sí podíamos estar seguros de que expresaba lo que pensaba con absoluta sinceridad, nuestro padre demostró con el testimonio de los hechos que las palabras deben lucir pequeñas frente a realizaciones concretas y grandiosas.
Papá fue un hombre de trabajo, implacablemente honrado, humilde y sencillo, ejemplo de respeto y amor por nuestra Madre, tenía un sólido carácter en la forma en que gobernaba su vida como jefe de hogar y era muy evidente que quería con toda el alma que cada uno de sus hijos viviésemos en paz y que siempre nos mantuviéramos muy cerca de Mamá. Tuve la dicha de seguir sus enseñanzas en cada uno de mis años de niño primero y de adolescente después, de escuchar sus consejos y de escuchar sus características anécdotas, mientras realizábamos juntos labores de campo como jornaleros. Con su mano me dio su bendición cuando a mis 20 años recibí su autorización para irme a estudiar al Colegio Nocturno de San Carlos. Mientras realizaba más tarde mis estudios universitarios en la Universidad de Costa Rica, se notaban las huellas de los años que pasaban y que lo estaban debilitando y por esa razón cada vez que fui a verlos le dediqué todas las horas de cada visita a escucharle porque siempre que fuí me recibió con su característico mirá viene Orlando y soltaba su gran sonrisa. Papá, disfrute del Cielo, prepáreme un lugar a su lado, pues mientras el tiempo pasa y me lleno de hermosos nietos, se comprender que también mi propia hora se acerca porque así es la naturaleza humana.
#7 by Sofia Salas Ruiz on 15 mayo 2011 - 9:24 AM
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Oh, papi y ese final !!!
Absolutamente me hace llorar… solamente de imaginarlo, no puedo soportarlo y lloro sin parar. Se y reconozco que la naturaleza nos lleva inevitablemente a la muerte, pero yo esperaria que al igual que abuelo, tuvieras una vida tan longeva como la de él,
Que hermoso recordar mi infancia cuando ibamos de visita a casa de mis abuelitos. Rodeadas de gallinas, pollitos, de vacas, árboles, pero sobretodo de mucho cariño.
Recuerdo las hermosas serenatas de Tio Paco, y ademas recuerdo muy bien como mi abuela se levantaba de madrugada para alistarle a mi abuelo un aguadulce porque él ya se iba para la finca a traer las vacas…iba llegando como a media mañana a almorzar y luego se volvia a ir a la finca… porque la finca era su vida, su sustento, su razón de ser! Eso no tiene precio!
San Vicente es un pueblo hermoso, el legado que deja mi abuelo es un tesoro que yo espero todos sepamos valorar siempre. Fueron horas, hooooras, y hoooooras del dia, que mi abuelo trabajo en esa finca que hoy disfrutamos en parte y que esperamos algun dia podamos disfrutar en pleno. Horas del dia, dias de dias, semanas de semanas que mi abuelo estuvo sol a sol, y lluvia a lluvia, trabajando para que nosotros pudieramos tenerla hoy y disfrutarla siempre, y no solo nosotros, sino, nuestros hijos, y nuestros nietos, y todas las generaciones que vendran. Yo nunca trabaje la finca, nunca puse nada, era solo una niña, pero no necesito haberla trabajado para saber el valor que tiene, y espero poder enseñarles a mis hijos el valor que ella posee, más que el valor economico, el emocional que es lo que me mueve a invitarlos a todos a que la conservemos entre nosotros, como mi abuelo siempre hubiera querido. Yo, al igual que mi primo Roy aspiro algun dia disfrutarla a plenitud, poder estar rodeada de vacas, de pollos, caballos, y esa vida de campo tan dura, pero tan rica!
Gracias por el espacio, y ojala se pueda incluir a todos los demas habitantes de San Vicente que fueron tan importantes como mi abuelo, en su momento, como sugirio mi Tío Cabeto.